24 de febrero de 2011

COLORES EMPOLVADOS: LOS COLORES PASTEL RENOVADOS

Cada temporada la moda dicta sus colores preferidos. Si el año pasado los colores tendencia eran el gris y el morado, este año han triunfado los colores “empolvados”. Se trata de tonos cálidos (a excepción del gris) en gamas pastel, muy suaves y sin estridencias. Como si hubiera caído un bote de talco sobre algo naranja o rosa, el resultado es algo naranja o rosa “empolvado”. ¡Hasta el blanco se empolva! El blanco hielo no se lleva y en su lugar  nos encontramos con un blanco “roto”, que parece ensuciado con tiza. El beige maquillaje, el rosa palo o el gris topo suave, han sido los must del otoño invierno 2010-2011 y aguantarán el inicio de la primavera 2011. Son colores elegantes, de eso no hay duda, pero poco favorecedores. A las más morenas de piel les vuelve la tez amarillenta, y a las más blanquitas les da un aspecto un poco fantasmagórico y ojeroso.
¿Cómo salir triunfante, y con buen aspecto, si te agencias algo de color empolvado? Para empezar, no salgas de casa sin maquillar o parecerás enfermiza. Como mínimo, pégate un buen brochazo de colorete y ponte un gloss en los labios que te dé un aspecto saludable. Abusa de los complementos para darle alegría al conjunto. E intenta combinar estos colores empolvados con otros colores de las mismas gamas pero con más fuerza. Pongamos un par de ejemplos:
Ejemplo 1: Te compras una camiseta color rosa palo. ¡Ni hablar de combinarla con unos leggins del mismo color! No creas que parecerás un pastelito de fresa, parecerás una pechuga de pollo cruda. Y triplicarás tu volumen, a lo ancho. Escoge  leggings grises, o pitillos denim azul oscuro, que rompan el monocolor y que te estilicen, maquíllate y ponte unos collares con algo de brilli-brilli.    
Ejemplo 2: Decides comprarte un vestido para una boda, color beige maquillaje. Será elegantísimo, pero muy, muy difícil de llevar. Hazte una sesión de rayos UVA o ponte una crema autobronceadora o no se distinguirá dónde acaba tu cuello y dónde empieza tu vestido. Los complementos, o del mismo color o en dorado mate o en  negro. Nada de innovaciones coloristas en los complementos, tipo verde esmeralda o rosa fucsia, salvo que te sientas segura de ti misma hasta vestida con un saco.
Vistos los ejemplos y dada la dificultad de la mayoría (entre las que me incluyo) para vernos estupendas con estos colores empolvados, mi propuesta es conjugar esta tendencia de colores con otras tendencias de forma: el maxicardigan y el minivestido. Mejor gastar en una sola cosa que en dos. Se trata de aunar tendencias y tranquilizar al bolsillo.
El minivestido ha saltado desde el verano pasado hasta este invierno. Se lleva con camisas o camisetas debajo, o solo, con leggins, pitillos o medias tupidas. Con botines, botas y tacones, de estampados suaves, como florecitas, y… ¡en colores empolvados!
El maxicardigan también es todo un acierto este año. Se trata de una chaqueta de punto larga, normalmente con pinta de amorosa y con bolsillos de plastón, con escote en pico y con o sin cinturón. Las más demandadas son… ¡en colores empolvados!
Aquí te dejo tres combinaciones de las mismas prendas pero en distintos colores, que espero que te sirvan. Una para la mañana, más sport, otra para la tarde, más chic, y otra para la noche, con un look más elaborado. Por si no puedes rescatar nada de tu armario de años pasados, yo he encontrado minivestidos y maxicardigans de estos colores en tiendas de precios asequibles y mercadillos que encontrarás en el lugar en el que vivas. Y, como siempre, si se te ocurre alguna idea más, ¡no dudes en compartirla!

Beige maquillaje: Un maxicardigan con un minivestido al que debajo se le pone una camiseta de escote recto. Si le añadimos unos leggings más oscuros y unos botines de borreguito, además de estar cómoda, irás a la última. Si el frío aprieta, añádele al look una pañoleta con borlas o un foulard.
Rosa palo: Combinado con gris, este color es un acierto. La propuesta que te hago es un maxicardigan rosa (también podría ser gris) con un minivestido rosa palo, al que le ponemos debajo una camiseta de cuello alto gris y medias muy tupidas (60 deniers)  también en gris y bailarinas negras o grises. Añádele al conjunto un sombrerito en rosa y tendrás un look de lo más romántico. Una apuesta segura para la tarde y hasta para una cena informal con tus amigas.
Gris topo: Esta propuesta es un look nocturno compuesto de mini-vestido, medias tupidas (pero que no parezcan leotardos), un maxicárdigan negro o gris y unos zapatos salón con plataforma y un buen tacón. Se completa con un bolsito tipo chanel, acolchado y con asa de cadenas. Si no te gusta ir tan corta, cambia las medias por unos leggings negros y unos botines de tacón.

2 comentarios:

  1. Uf, cuanta información. Me gustan las propuestas de vestir que haces aunque personalment los leggins son peligrosos.

    Propongo un post dedicado a los leggins para que quede claro que no son pantalones pitillo y que no se pueden llevar con camisetas o blusas cortas porqué es muy y muy hortera.

    MMM

    ResponderEliminar
  2. Cierto MMM, los leggings son peligrosos...jajaja. Por eso, en breve, y siguiendo tu sugerencia, publicaremos un post sobre cómo combinar los leggings. ¡Gracias!

    ResponderEliminar