29 de noviembre de 2013

¿QUIERES AYUDAR A CONSERVAR EL PLANETA?: ¡ÚNETE A LA INICIATIVA MESAS VERDES!


Hoy he descubierto, más vale tarde que nunca, una bonita iniciativa llamada “Mesas Verdes”. Y como no sólo de tendencias vive mi cuerpecillo serrano (porque a pesar de tener una lado frívolo a morir, tengo otro que tiene inquietudes y conciencia social y ecológica, no os vayáis a creer…) he decidido compartir esta bonita idea de la ONG Acció Natura y de Tiendeo  con cualquiera que quiera conocerla.

La iniciativa “Mesas Verdes” consiste en apadrinar un espacio de 1 metro cuadrado de selva tropical de la Reserva Sierra Gorda (México). La reserva de la biosfera Sierra Gorda es uno de los parajes naturales más ricos en biodiversidad y a la vez más amenazados de la Tierra, en el que conviven más de 800 especies de plantas, 124 de hongos, 550 especies de vertebrados y muchas especies en peligro de extinción como el jaguar, el oso negro americano, el guacamayo verde, el loro de cabeza roja o la mariposa Humboldt.


¿El objetivo? Compensar el espacio que ocupamos apadrinando y protegiendo otro espacio. Suponiendo que mi mesa de trabajo ocupa un metro cuadrado, pues apadrino un metro cuadrado de este paraje y así lo compenso.


¿Y cómo apadrinas? Pues colgando en tu blog un post sobre esta iniciativa tan bonita siguiendo los pasos que te indican en  http://www.tiendeo.com/eco. Y si no tienes un blog propio, ¡no te preocupes! Tú también puedes ayudar difundiendo “Mesas Verdes” en los blogs que conozcas.  

25 de noviembre de 2013

BAILANDO BAJO LA LLUVIA…¡CON UNAS PRECIOSAS (Y DISCRETAS) BOTAS DE AGUA!


Mis viejas botas de agua no pasan desapercibidas. Tienen un dibujo pop-art de colorines que es cualquier cosa menos discreto… A mí me gustan, porque son alegres, pero hay que reconocer que no son serias. ¿El problema? Que cuando llego al despacho me las tengo que quitar y ponerme unos zapatos o unas botas más “comme il faut”. Mis viejas botas de agua no fueron hechas para ocasiones formales y sé positivamente que a mi jefe no le gustan (y tal y como está el patio laboral, no me juego el trabajo por unas botas de agua por mucho cariño que les tenga…)

Hasta que llegaron las botas de agua Hunter hace un par de temporadas, la mayoría de marcas que ofrecían botas (o botines) para la lluvia, hechos de goma, proponían o bien diseños muy divertidos pero poco prácticos y muy poco combinables con estilismos clásicos o de oficina, o bien las botas verde caqui de toda la vida.

Pero las cosas han cambiado, y las botas de agua de este invierno 2013-2014 que proponen muchos diseñadores podrían pasar por botas de montar de lo más clásicas. Colores oscuros (marrón, negro, granate), formas tradicionales (¡incluso con hebillas y falsas cremalleras!) y estampados a la última pero combinables (triunfa el animal print). Yo me he agenciado unas negras acolchadas que dan el pego.




La ventaja es que ya no me hace falta quitarme las botas de agua porque no se nota que las llevo y mi jefe no se da cuenta… El inconveniente es que con las botas de agua puestas todo el día, sean como sean, ¡se me recalientan los piececillos una barbaridad!

17 de noviembre de 2013

UN CHISPAZO: EL BOLSO LADY DIOR DEGRADÉ

Voy a cuestionar al bolso Lady Dior, que nació en 1994, y que recibe su nombre en homenaje a la fallecida Princesa Diana que lo lució en diversas ocasiones y que lo convirtió en referencia de la Maison Dior. Vale, me voy a meter con un it bag. Voy a polemizar sobre un icono. ¡Buffff! ¡Qué presión!...

El Lady Dior es un clásico atemporal, eso no hay quien lo discuta. Sobre todo en su versión acolchada en piel de becerro negra, que me encanta. Muchas mataríamos por un Lady Dior. ¿O no…? Porque hay una versión del mítico Lady Dior por la que no sé si mataría, ni siquiera sé si me pelearía por ella… Os la enseño, para que entendáis por qué me ha dado un chispazo al verla...



Es una versión del clásico pero sin acolchar y con un dégradé que va del azul eléctrico al violeta pasando por el verde musgo. No dudo que es de lo más combinable y reconozco que me gustan los colores brillantes, pero es que no sé… Que tanto colorín junto en un clásico atemporal me ha echado para atrás. ¿Qué os parece? A mí no me convence del todo…