Tenía el día triste. Y para animarme me fui a la peluquería,
¡y me hice un cambio radical! Me puse unas mechas pelirrojas y salí convertida
en otra persona mucho más feliz…o no… ¡Tremendo error! Al salir de la
peluquería sólo quería llegar a casa y ponerme una gorra y no quitármela hasta
que pudiera volver a teñirme de mi color original. Fui con mechas color zanahoria
fosforescente durante casi un mes…
Lección aprendida: la próxima vez que me diera un arrebato
de cambio de color de pelo, me pintaría sólo algunos mechones y con un producto que se fuera de un
día para otro, sólo con lavármelo. Me puse a investigar y encontré el hair
chalking (tizas para el pelo).
Las tizas para el pelo son baratas y fáciles de usar. ¡Y encima están de moda! Muchas de las marcas más lujosas (Chanel,
Prada, Gaultier…) han hecho desfilar a sus modelos con sus cabezas coloreadas
con tizas. ¿Los colores? ¡Todos! Azul, rosa, blanco, naranja, amarillo…¡no hay
límite!
¿CÓMO SE APLICAN?
Pues aquí te dejo unos pasos básicos:
- Ponte unos guantes de látex y déjate caer una toalla por los hombros
- Ponte un sérum en el pelo porque la tiza reseca un montón y es mejor que tu pelo esté muy hidratado
- Humedécete un poco el pelo
- Aplica la tiza mechón a mechón, tantas veces como quieras que sea de llamativo el color
- Ponte un poco de laca sobre cada mechón pintado y deja secar
¿CÓMO SE QUITAN?
Pues lavándote el pelo con un champú suave.
Si ves que la tiza te ha resecado mucho el pelo, debes aplicarte una mascarilla
hidratante.
¿DÓNDE ENCONTRAR TIZAS PARA EL PELO?
Puedes preguntar en tu
peluquería más cercana o comprarlas por internet en páginas como:



