¡Uy! ¡Que me he quedado ciega! Un chispazo pero de los que te dejan con los pelos electrizados. Porque, claro, es que yo veo cosas plateadas y doradas y joyones (aunque sean falsos, ¡falsísimos!) llenos de brillos y es que pierdo el norte. Y a veces hasta pierdo el buen gusto…
El chispazo lo acabo de sufrir con estas sandalias de tacón plateadas con enorme plataforma, tira en los dedos y tira en empeine, todo cuajado de falsos diamantes de tamaño considerable. Estas sandalias son de la nueva colección primavera-verano 2013 de miumiu.
No sé lo que opinar sobre ellas. El tacón es demasiado gordo y demasiado alto, la plataforma posiblemente es excesiva, y con tanto diamantón, igual resultan un pelín horteras. Pero es que… ¡brillan tanto! ¡Y me gustan tanto los brillos! La suerte es que no corro el riesgo de comprármelas, porque no me puedo permitir los 1.500,00 € que cuestan…
¿Qué opináis? ¿Soy una hortera de bolera? ¿Debo desintoxicarme de mi obsesión por los brillos? ¿O puedo decir sin vergüenza que me gustan a rabiar estas sandalias?







