Una es bajita y tirando a redonda
(ya sabéis que siempre digo con orgullo que tiendo a "tipo botijero"). Y claro, a
la que me pongo un taconazo o una cuña o una plataforma, pues me veo doscientas
veces más favorecida, alta y estilizada.
Pero cuando llevo tacones, en vez
de como una veloz gacela, corro como un elefante lesionado cuando veo que voy a
perder el autobús... Y cuando bajo y subo escaleras con plataformas, en vez de ir
ligera como un grácil colibrí, me bamboleo torpe como un flamenco obeso y cojo…
¿Y qué decir de conducir con zapatos de cuña? Es que me pongo al volante y noto
los pedales casi por pura intuición… (con el peligro que eso supone para los
demás, para mí y para mis pobres cuñas, que acaban hechas un asco). Para lo del autobús y lo de las escaleras no
tengo solución... Pero para lo del coche ¡he hecho un descubrimiento!
La empresa española Nubhes ha creado unas
zapatillas para llevar en el coche, hechas para mujeres y pensadas para
conducir. Son fáciles de poner, porque
no tienen cremalleras, ni velcros, ni cordones y son ligeras y blanditas.
Tienen una suela antideslizante y son transpirables. Además, por si tienes que
salir del coche, tienen elementos reflectantes. Y se guardan en una bolsita muy discreta.
No son el calzado más bello del
mundo, pero sí el más práctico, el más cómodo y el más seguro para conducir. De
momento sólo lo han fabricado en dos colores: en gris plata y en gris oscuro y
granate. ¿Qué os parecen? Yo ya soy casi, casi, como Schumacher al volante…A mí me han conquistado (y no me pagan ni un euro por publicitarlas, que conste).





