15 de septiembre de 2012

¿TE ATREVES A LUCIR CALAVERAS EN TU LOOK?: ¡ESTÁN DE MODA!




Llegaron en primavera y Alexander McQueen las ha consagrado en esta temporada otoño-invierno 2012-2013. Y encima encajan a la perfección con el look rockero que hará furor en los estilismos de sport. ¿De qué hablamos? De algo tan tétrico como las calaveras, o skulls en inglés. Contrapuestos al estampado de florecitas (que también se mantiene aunque en tonos oscuros), los prints de calaveras son tendencia.

McQueen nos deslumbró hace unos meses con sus clutch-joya con cierres y agarres de anillo con calaveras cuajadas de pedrería brillante. Bolsos de mano llamativos, arriesgados y estrambóticos para combinar con delicados vestidos de telas suaves y etéreas en colores dulces. Pero no todas podemos pagar los 1.175,00 € que cuesta de media uno de los clutch de 
McQueen con cierre de calavera (aunque los podemos ver haciendo click aquí).


Por suerte, marcas más económicas han descubierto el tirón de las calaveras y las camisetas con print de calaveras se ven por todas partes. Combinadas con tejanos pitillo en gris o en negro, dan un toque macarra y agresivo y se combinan con cazadoras perfecto con tachuelas e incluso con americanas rectas clásicas. Marcas como Zara (desde 12,99 €), Blanco (desde 22,99 €), o Bershka (desde 15,99 €) tienen en sus nuevas colecciones de otoño-invierno camisetas con print de calaveras con tachuelas o incluso con animal print de leopardo.



Alexander McQueen también usa las calaveras para estampar sus maravillosas pashminas (desde 275,00 €, mirálas haciendo click aquí). En un montón de colores estas pashminas son perfectas para darle un puntito moderno a cualquier traje o vestido soso. ¿Qué no pueden comprarte una? Pues no sufras, que hay alternativas muy económicas en tiendas como Fosco 
(desde 29,00 €), Pimkie (desde 12,99 €) o Mango (desde 19,99 €).


Pero si no te gustan mucho las calaveras y sólo quieres un detallito, o tus recursos son escasos en tiempos de crisis, siempre puedes optar por lucir una pulserita de calaveras que encontrarás en los puestos de cualquier mercadillo. O una pequeña joyita como las que verás en Link&love (en plata desde 39,00 €), en Bysho (de piedras y con cierres de plata desde 50,00 €) o en Micro (desde 2,00 €).


11 de septiembre de 2012

VUELVE EL ROMANTICISMO: ¡LOS CAMAFEOS ESTARÁN DE MODA ESTE OTOÑO-INVIERNO!



Este otoño invierno 2012-2013 el camafeo será una de las joyas más demandadas. Pero no sólo serán camafeos de oro y piedras preciosas, únicamente aptos para grandes bolsillos, sino también camafeos de metal, esmalte, porcelana e incluso plexiglás que podemos permitirnos todas.

Firmas de lujo como Miu-Miu o Lanvin ya muestran camafeos en sus colecciones. Serán un complemento estrella, así que si veis algunos pendientes o algún colgante con forma de camafeo baratito y que os guste, compradlo. Y si ya tenéis alguno, ¡recicladlo!

¿Dónde podéis encontrar camafeos a precios reducidos? Pues en tiendas low-cost como H&M o Blanco, que ya venden camafeos en forma de broches y pendientes. Y por internet, creadores artesanales como la pendientera, artesanum, o a.tina tienen broches, colgantes y pendientes de camafeos que son una preciosidad y tienen precios muy, muy asequibles.

Los camafeos no son precisamente modernos y han estado de moda a lo largo de muchas épocas así que nos ha hecho gracia aprender más sobre esta joya y compartir lo que hemos descubierto. Aquí os dejamos un poquito de historia del camafeo y de sus características, por si tenéis curiosidad por conocer más esta joya tan bonita (y si no tenéis curiosidad, pues no os leéis lo que sigue, y todos tan contentos, que ya sabemos que los rollos históricos no a todo el mundo le gustan…)

¿QUÉ ES UN CAMAFEO?: FORMA Y MATERIALES

La palabra camafeo, proviene del latín cama hutus. Originalmente era una figura tallada en relieve sobre una piedra preciosa, generalmente en ónice aunque también se tallaba sobre cualquier otra piedra preciosa, que se utilizaba como anillo, colgante, broche o pendientes. El arte de producir camafeos se llamaba, y se llama, glíptica (del griego glypho, grabar).

El fondo del camafeo normalmente es negro o granate y la efigie grabada suele ser de color negro o de color marfil. Se puede grabar en el camafeo cualquier dibujo, ¡hay camafeos hasta con escenas eróticas! (poco aptos para ir a la oficina), pero el grabado más habitual es el contorno del rostro de una chica joven o el contorno de una o de varias flores. Algunos camafeos estén montados sobre bases sencillas de oro o de otros metales y son desmontables para volver a utilizarlas en broches más grandes, montados sobre bases de oro con piedras preciosas.

UN POQUITO DE HISTORIA SOBRE EL CAMAFEO:

Hay muestras de camafeos desde ¡el siglo IV A.C! Los griegos, los romanos y los persas ya lucían camafeos, como joyas o como insignias.

Durante un tiempo desaparecieron como adorno pero volvieron con fuerza, aunque esta vez grabados sobre nácar y no sobre ónice, durante los siglos XIV y XV en las cortes francesas, alemanas y flamencas. ¡Si por algo los franceses tienen la patente del charme! Otros materiales utilizados en los camafeos de esas épocas fueron el marfil, el ámbar o el jade, importados desde las Indias y las Américas. También llegó la moda del camafeo a Inglaterra donde Enrique VIII, al que por lo visto le gustaban mucho, creó su propio taller. ¡No sabemos si a todas sus esposas les regaló uno antes de dejarlas por otra!

© Rueil-Malmaison - 
Musée des châteaux de
 Malmaison et de Bois-Préau
Desde el siglo XVI hasta el XVIII se empezaron a tallar también camafeos de conchas, mucho más baratitos y asequibles para casi toda la población. En la época napoleónica resurgieron los camafeos con fuerza y prueba de ello es la “Diadema del silencio de los siete camafeos” de Paulina Bonaparte, un extraordinario juego de pendientes con broche que se aprecia en la imagen que veis aquí. Ya en el siglo XIX sería la Reina Victoria quien los pone de moda y durante la primera era victoriana y la época romántica, se hicieron muy famosos los camafeos de Minerva, Medusa y Bacchante.

La reproducción de pendientes en forma de camafeos de pasta y cristal de la época Barroca proliferaron en el Siglo XX. También fue muy corriente en esa época, la realización de camafeos en oro bajo, de 9 quilates o en plata con marquesitas. Es entonces cuando se perfilan las características de los camafeos que conocemos hoy en día.

Eso es todo. Y con nuestros mejores deseos de que encontréis un camafeo baratito y que os guste, damos por finalizado este post sobre los camafeos.



5 de septiembre de 2012

CONCEPTOS E HISTORIA DE LA MODA: ¿QUIÉN INVENTO LA ALTA COSTURA?


Cuando hablamos de alta costura todos nos imaginamos lo mismo: fastuosos desfiles con exquisitas puestas en escena, con modelos hechos a medida para clientes superexclusivos que pagan verdaderos fortunones por cada prenda cosida a mano con mimo. Vamos, prendas ideales que la mayoría no podemos ni olfatear y mucho menos comprar, aunque sí admirar.

Y al hablar de alta costura pensamos siempre en las mismas marcas del siglo XXI: Valentino, Chanel, Prada, Gucci y el resto de marcas de siempre. Pero la alta costura no la inventó Cocó Chanel, ni Christian Dior, ni Balenciaga, ni Valentino. La inventó un modisto del siglo XIX que para muchos es un gran desconocido: Charles Frederick Worth.

¿QUIÉN ERA CHARLES FREDERICK WORTH?

Worth, británico él, empezó a trabajar a los 13 años, como aprendiz. Unos años después entró a trabajar en Lewis y Allenby, una empresa de tejidos que proveía seda a la reina Victoria. Worth se trasladó a París en 1845. En 1855, participó en la exposición mundial de París, presentando una cola de corte creada por él y ganó una medalla. La medalla le dio ánimos para fundar la maison Worth en París. Él era el genio creativo, pero su socio, Otto Gustav Bobergh, y su mujer Madame Marie Agustine Worth se ocupaban del aspecto comercial. 


¿CUÁLES FUERON LAS INNOVACIONES DE LA MAISON WORTH?

Antes de que llegara Monsieur Worth, las damas francesas y vienesas con dinerito contrataban a costureras, y todas las innovaciones y cambios de estilo en materia de moda se producían lentamente. Worth fue el primer modisto que realizó lo que ahora llamamos “colecciones de temporada” y empezó a dictar “tendencias”. Cada cambio de estación, Worth ideaba las nuevas prendas que llevarían las damas más elegantes. Vamos, que fue un revolucionario. Muchas de sus creaciones marcaron la moda femenina de finales del siglo XIX y principios del siglo XX.

Fue el primero en mostrar sus diseños con modelos de carne y hueso que desfilaban para sus clientas en su casa de modas de la Rue de la Paix, en París, que abrió sus puertas en 1871. Preparaba unos portafolios con los diseños y sus clientas seleccionaban un modelo. Ellas especificaban el color y la tela, y compraban una copia del que habían visto en el desfile. Worth también fue el primero en firmar sus diseños y ponerles etiquetas. ¡Fue un pionero del branding! ¡Creó su propia marca!


 
Madame Worth, su esposa, fue una precursora de la publicidad en la moda: le vendió a Pauline de Metternich, esposa del embajador de Austria, dos modelos diseñados por su marido, para que los luciera delante de las emperatrices y a las emperatrices les entrara el gusanillo comprador.
 
Gracias a estas estrategias, la maison Worth tuvo clientas famosísimas, como Isabel de Austria (la emperatriz Sissi) y Eugenia de Montijo, la esposa de Napoleón III. Y tanto les gustaban sus diseños que las dos se retrataron en diferentes cuadros luciendo vestidos en seda y tul bordados en oro de Worth. Los Worth inventaron la asociación entre un personaje y una marca: si las emperatrices lucían sus diseños, el resto de damas de la corte se pirrarían por llevar uno también, para ser como emperatrices, ¿no?

También fueron precursores en internacionalizar su marca, abrieron tienda también en Londres, y en ampliar su marca a otros productos asociados con la belleza: ¡La maison Worth se lanzó incluso a la creación de perfumes con bastante éxito! Como ahora hacen todas las marcas de lujo, que amplían su marca a complementos, a cosméticos y hasta a ropa de hogar y tienen tiendas físicas en casi todos los países del mundo y tiendas on-line.

Muchos diseñadores siguieron los pasos de Worth, como Callot Soeurs, Patou, Poiret, Vionnet, Fortuny, Lanvin, Chanel, Mainbocher, Schiaparelli, Balenciaga y Dior. Los dos hijos de Worth se sumaron al negocio familiar, y en 1868, uno de ellos ayudó a crear un gremio de diseñadores de moda que ahora se conoce como la Chambre Syndicale de la Haute Couture.

Esta Chambre, sigue dictando normas hoy en día para quien quiera ser considerado modisto. Para ser modisto, un diseñador debe tener un salón de modas o un taller en París, con clientes privados. El modisto también está obligado a presentar un desfile ante la prensa dos veces al año, compuesto por lo menos por 35 modelos, y debe emplear a un mínimo de 15 personas.

Como veis, la increíble maison Worth fue la primera marca de alta costura del mundo, y  como buena marca de alta costura, algunos de sus diseños siguen de plena actualidad hoy en día y son verdaderas obras de arte.



Por si queréis saber más, aquí os dejamos las fuentes que hemos consultado para hablaros de la pionera maison Worth:

“Los diseñadores de moda más influyentes”. Noël Palomo-Lovinski
"MODA. El siglo de los diseñadores". Charlotte Seeiling.
“Historia de la Moda. Desde Egipto hasta nuestros días”. Bronwyn Cosgrave.
“Moda. Historia de los diseños y estilos que han marcado época”. NJ Stevenson.
“Diccionario visual de la moda.” Gavin Ambrose/Paul Harris