6 de junio de 2011

LA OBSERVADORA: EL ¡HOLA! DE ESTA SEMANA, 8 DE JUNIO

El ¡Hola! de esta semana empieza con un reportaje en el que Carla Bruni Sarkozy sigue fiel a su estilo sobrio de siempre y a su color fetiche: el azul noche. Sin joyas, con un sencillo recogido y con sus clásicas bailarinas. No hay quien lo supere. Después de la lección de sencillez y elegancia de Carla, nos encontramos con un seguimiento de la visita de Sara Carbonero a Sudáfrica y con la boda de Carmen Solís Tello, que merece un apartado especial. ¡Hay un montón de cosas que comentar! Como siempre, aquí va lo que hay que copiar y lo que no:

La verdad es que es alta y rotunda y tiene clase, pero en cuanto se sale de los looks monocolor de líneas rectas o ajustadas, mete la pata. Michelle Obama fue recibida por la familia real inglesa y no acertó con su vestido de cóctel de Barbara T Fank. Correcto el escote barco sin mangas, pero la falda de vuelo acentuaba su peor atributo: la cadera. Terrible la tela, un corte estampado en azul cielo y plata, que recordaba al tapizado de una silla Luis XVI. Los zapatos plateados terminados en punta y con tira al talón y de tacón recto eran bastante feos. Y el bolerito rosa, de clara inspiración taurina (en color y en forma), hubiera sido aceptable si no se hubiera combinado con azul pastel. Vamos, que no nos gustó (pág. 13-14).
Eso sí, Michelle acertó en la cena de gala con un Ralph Lauren negro, corpiño de satén y falda en crespón. Como decíamos, los estilos entallados y el monocolor le favorecen, y el pelo retirado también. Espectaculares las joyas de Tom Binns, aunque sobraba el anillo (pese a ser bonito). Con collar y pulsera aparatosos y pendientes sencillos hubiera bastado. Aún así, un notable muy alto (pág. 14-15).
Nuestra Sara Carbonero se ha ido a Sudáfrica con su churri. Y ha vuelto a perder un poco el norte, estilísticamente hablando. Eso sí, le perdonamos los fallos porque hacer una maleta perfecta es dificilísimo. Su primer  look nos deja frías (vamos, que no nos acaba): jean, botines grises, camiseta gris, chaqueta nude, cinturón de dos vueltas en cuero, foulard rayado en nude, y diferentes tonos de naranja, y un fantástico bolso Chanel marrón (pág. 18-21). La combinación no es del todo horrible, pero no da ganas de copiarla. Lo único que da envidia es el bolso, que repite en el tercer look, mucho más acertado: jeans, botas de caña corta marrones y trench verde caqui (pág. 26). Este sí es copiable. El segundo look es un despropósito: jeans, camiseta blanca de topos negros, jersey ancho y negro de manga corta y ribetes de tachuelas y botas color cuero. Lo peor del look, un excesivo recargamiento de pulseras anchas, una de ellas preciosa (étnica y de colores) pero sin ningún encaje con el resto del outfit (pág. 22-25).
Increíble el vestido color púrpura que diseñó y vistió Katie Holmes en NY. Si todos los diseños de su firma, Holmes & Yang, son como éste, habrá que hacerse fans suyas. Color púrpura, con falda larga plisada, fajín a tono y blusa de ligera manga farol y gran lazada en el cuello. Un diez. Nos encanta (pág. 28).
Mira que Tamara Falcó nos gusta, pero no podemos por más que suspender a su novio por excesivo. Ir bien vestido implica vestirse adecuadamente para cada ocasión. Y vestirse de dandy para ir al circo, con blazer, castellanos y pañuelo de seda en el bolsillo, es una horterada (pág. 38). ¿Cuándo va al cine se pone corbata? Ni nos imaginamos de qué se vestirá para tomarse una copa after-work…¿de chaqué?... Ayyyyy…
Ya decíamos nosotras que no era posible que la nuera de nuestra Naty Abascal, Laura Vecino, tuviera tan poca gracia vistiendo. Esta vez se ha superado. Vestido largo de gasa en color nude, de manga larga, falda ibicenca y cuerpo camisero con pequenos pliegues en la pechera. Combinado con un cinturón trenzado color cuero. Y un acierto el pelo suelto (pág. 39). Así sí que sí.
Otra inapropiada, como el novio de Tamara Falcó, Eugenia Martínez de Irujo. Inaugura una estatua de su madre, suponemos por la luz que por la mañana o a primera hora de la tarde, y va y ella se planta un LBD con un escote hasta el ombligo unas sandalias que parecían zapatotes y un clutch enano colgadito de la muñeca (pág. 40). ¡Y una Rebequita blanca de un solo botón que acentúa aún más el desafortunado escote!. Una verdadera lástima de outfit…
Argggg… no podemos superar el desasosiego que nos ha generado la chaqueta de Concha Velasco. Es un ejemplo claro de no haber comprendido las tendencias de esta temporada. Una cosa es que se lleven los topos y los lunares y otra cosa es ponerse una chaqueta-chaquetón azul marino con topos blancos y con un cuello boba gigante ¡blanco con lunares azules! Da dentera verlo… (pág. 41)
Suerte que en la foto contigua a la de Concha nos hemos encontrado a Cecilia Gómez con un sencillo vestido azul pavo de escote camiseta y sandalias y cinturón color cuero. Un respiro de buen gusto. Uffff (pág. 41)
Una de las cosas que puede fastidiar un estilismo es escoger vestidos que no son de tu talla. Así sucede con Carla Pereyra que se fue de fiesta y se vistió con acierto: vestido estampado de mariposas de colores con fondo crudo, chaqueta de cuero azul y botines peep toe de cuña. El problema es que el vestido parecía una camiseta y le faltaba un palmo de largo. Una pena porque hubiera sido flecha verde y se ha convertido en flecha amarilla (pág. 42)
Desde luego, no es elegante, pero no hay duda de que Alaska es personal. Nadie como ella se embute en un vestido de satén rojo sangre con peep toe a tono y medias gordas en negro a juego con su pelo. Da igual que le haga lorzas o que parezca un botijo. Ella lo lleva feliz y se nota. Flecha verde por el atrevimiento y porque, hay personas, a las que se les perdona todo gracias a su osada actitud. Da envidia su falta de complejos (pág. 48)
Cuando Bar Rafaeli va de sport y no se empeña en enseñar todas las partes de su anatomía, sube muchos enteros. En Roland Garros dejó patente su estilo casual: pantalón caqui, chaqueta denim, foulard gris, bailarinas color cuero y bolso naranja. Informal y con chic (pág. 56).
Espectacular el vestido naranja de gasa con escote asimétrico y drapeado que se puso Máxima Zorreguieta para celebrar su cumpleaños (pág. 106 y 107). También espectacular, como casi siempre, Rosario Nadal con un vestido de nuestro diseñador favorito (Reem Accra), un fourreau nude cuajado de lentejuelas con cinturón de raso negro. Y también destacable, la que será en breve la nueva tredsetter de las royalties, Tatiana de Grecia, con un vestido morado, de escote halter con clutch negro, fucsia y morado. Un aplauso para las tres (pág. 108).
Vale que cuando te vas de viaje, tu armario se reduce a una maletita, pero irte a París (capital de la moda con permiso de Milán y de NY) y vestirte como Mariló Montero es un pecado: unos chinos beige con botines peep toe, una camiseta gigante en rojo con lema, un foulard imitando la bandera de USA y una cazadora tejana. Terrible (pág. 114-115).
Eva González vuelve a acertar, como la semana pasada. Con un vestido de cóctel rosa palo con un lazo anudado marcando cintura y un clutch tipo sobre en rosa fucsia. Peep toe rosa palo y su clásico moño con raya en medio. Perfecta (pág. 116)
A veces, las más guapas, creen que pueden vestirse de cualquier forma. Es el caso de Ana de Armas, que es monísima, pero que tiene un nulo sentido estético. Botas de cuero negro envejecido (y sucio) a media caña y sin medias, un mini vestido floral con un extraña cremallera negra desde el escote hasta la cintura y un ¿abrigo?, ¿chaqueta?, estilo kimono en negro. Un desastre (pág. 118).
No la suspendemos porque somos conscientes de que a las embarazadas no les resulta fácil encontrar algo que ponerse, pero la verdad es que el estilismo de Arantxa Sánchez Vicario para su reportaje podía haber sido más cuidado (pág. 132-135). Los zapatos color crema con hebillas a lo Gucci son rarunos y el vestidito de corazones no sabríamos dónde comprarlo (ni queremos hacerlo)…


La boda de Carmen Solís Tello
Además de admirar el impresionante Palacio de la Motilla en el que se casó (la foto gran angular del aperitivo en el patio del palacio, pág. 77, es para enmarcarla), nos hemos fijado en los estilismos de las invitadas y aquí os dejamos nuestras valoraciones:

La novia estaba estupenda, aunque el vestido de Vittorio & Lucchino  no era especialmente favorecedor, con una falda y una cola excesivamente voluminosas. Preciosas la mantilla del siglo XVIII y la regia diadema con un peinado sencillo (pág. 60-63)
Muy sobrias la madre de la novia, Carmen Tello, con un vestido color berenjena, y la madre del novio, con un vestido verde esmeralda. Y muy en su línea la Duquesa de Alba, de azul pastel, con cuerpo de encaje de guipur y falda de plumas. Las tres aprobadas aunque sin nota (pág. 64-65).
Las más espectaculares de la boda, cuatro mujeres estupendas: María Colonques, guapísima con un vestido strapless en verde esmeralda de encaje de Dolce & Gabbana (pág. 66 y 71); Patricia Rato, con un vestido de encaje negro y forro en champagne de falda abullonada y lazo de raso negro a la cintura de Oscar de la Renta (pág. 67); Carolina Adriana Herrera, con un vestido de escote con lazo forma barco en fucsia y un mantón de manila blanco y fucsia precioso (pág. 69); y Mamer Revuelta, con un vestido rojo de escote corazón con transparencia y clutch animal print (pág. 71)
Algunos desastres estilísticos de las invitadas: Eugenia Martínez de Irujo, con un traje de Cortana que era bonito, pero con unos zapatos-botines que parecían ortopédicos (pág. 67); y, la peor, con diferencia, Ana María Abascal, con una falda de rayas horizontales  de colores y blusa de estampado floral también de colores (un poema, ayyyy...) que combinó con un collar de perlas de cuatro vueltas que no pegaba ni con cola (pág. 69).  

5 de junio de 2011

THE COOL TRAINER: ¿CÓMO LLEVAR LA TENDENCIA DE LA “LENCERÍA A LA VISTA”?

Esta semana hemos escogido una pregunta de muy difícil respuesta. ¡Las preguntas que nos hacéis están empezando a ser high level! Al lío. La pregunta de la semana es:

¿CÓMO LLEVAR LA TENDENCIA DE LA “LENCERÍA A LA VISTA”?

Esta es una tendencia de novísimo cuño. En las últimas pasarelas hemos visto modelos ¿vestidas? con sujetador, blazer encima y culotte de cintura alta asomando por encima de unos pantalones o de unas bermudas. Variantes de esta tendencia cambian la lencería por un bikini. Los ojillos se nos han quedado como platos. Problemas de esta tendencia:

  • Como no tengas un cuerpo de top model, va a ser del todo evidente que tienes lorzas o estrías o que no tienes pecho. Cualquier defectillo, por pequeño que sea, irás enseñándolo. Un desastre.

  • Por mucho que se empeñen los gurús de la moda, este look no es apto para el día a día. ¿Quién es capaz de ir al trabajo o al supermercado en sujetador? Y si te quieres ir de fiesta así, enseñando las bragas, te arriesgas a parecer ligerilla de cascos (con perdón).

Si, tras valorar estos inconvenientes, decides incorporar esta tendencia a tu vida porque lo tuyo es ser la más osada, te recomendamos que te inclines por una versión soft: ponte un body nude en raso debajo del blazer, o ponte una camisa o una camiseta de gasa sobre el sostén. Y olvida lo de ir enseñando por ahí tu culotte o tu tanga (y menos aún la bragafaja…), por mucho que se lleve es una horterada.



3 de junio de 2011

¡MUCHAS GRACIAS! THEVICBRIDGEWORLD! HA LLEGADO A LAS 10.000 VISITAS

En el primer post de este blog, allá por el mes de enero de este año, os conté que, en algún lugar del mundo, había una seria oficinista (La Oficinista) que cuando acababa el trabajo se convertía en un ser completamente abducido y fanático de las tendencias de moda (VicBridge). Y que la Oficinista no entendía que VicBridge pudiera preocuparse por cosas tan prosaicas como si se llevan las faldas lápiz o si el naranja es el color de la temporada. ¡Con la de problemas importantes que había en el mundo! (como decía la Oficinista).

En un acto de rebeldía sin precedentes, porque muy, muy rebelde la verdad es que no es, VicBridge decidió volcar todos sus intereses en un blog y compartirlos con quien quisiera leerlos. La Oficinista, por dentro, se partía la caja de la risa, pensando en la inutilidad de ese blog y en el fracaso completo que VicBridge iba a lograr. ¡Si nadie lo iba a leer! Suerte que el hombre de la vida de VicBridge y de La Oficinista, le dio la razón a VicBridge y la animó a seguir. Y suerte que sus amigas de siempre incluso colaboraron con las ideas de VicBridge, y ella no desistió…

Pues bien, me alegra comunicaros que VicBridge le ha dado en todos los morros a la Oficinista y está exultante. A pesar de sus miedos, y de las modestas expectativas de VicBridge, hay mucha gente que (por casualidad o por interés o porque eran o se han convertido en amigos) ha decidido entrar en el blog. ¡Incluso unos pocos se han hecho fans y otros han dejado sus comentarios y preguntas! Increíble.

¡Más de 10.000 visitas! Bufffff… ¡Ni en sus mejores sueños VicBridge pudo pensar que llegaría a tanto! La verdad es que, aunque ya nadie más lo volviera a leer, ha merecido la pena el esfuerzo y la ilusión. Y el ir con el portátil y la agenda por ahí en los ratos libres, empollándose revistas a montones y siguiendo pasarelas, y fijándose en la gente de la calle y en los percheros de las tiendas para descubrir todo lo que pudiera interesarle a ella y a todas las que son como ella. Mujeres sin piernas kilométricas, sin cuentas de banco de ocho ceros, sin cara de ángel recién levantada, y sin pestañas de esas que se mueven y levantan un vendaval pero que quieren (y pueden) estar tan perfectas (o más) que cualquier top model multimillonaria.

Pues eso, que VicBridge os da las gracias por apoyarla en este proyecto de blog y por conseguir, con vuestras visitas, que la Oficinista crea que seguir la moda y las tendencias…hummm…igual no es una pérdida de tiempo…

¡GRACIAS! ¡MUCHAS GRACIAS!