6 de marzo de 2011

DE COCINILLAS: BIZCOCHO DE YOGUR

Domingo por la tarde, tal día como hoy. Todas las tiendas cerradas. Llueve. Y en la tele no ponen nada interesante y no tienes ganas de leer ni de ponerte a dar saltos con wii fit. ¿Qué haces? Después de enviar cuatro sms, ponerte una mascarilla y ordenar el armario de los zapatos, lo único útil que se te ocurre hacer es merendar. ¡A atacar la nevera! (o la despensa, que para el caso es lo mismo). Y engulles como un pavo tres madalenas de bolsa, un pastelito de chocolate y unas natillas. Gluppppps… A los cinco minutos te entra un sentimiento de culpabilidad horroroso porque te has hinchado de grasas saturadas que no te aportan nada. Bueno, sí que aportan, aportan kilos de más… ¿A alguien le suena? A mí sí…ejem…ejem…
Aquí va una receta de las de toda la vida, y muy fácil, para que esta tarde de domingo lluvioso te zampes un bizcocho sano y natural y no todo lo que pilles por la cocina. ¡Espero que te guste!
INGREDIENTES:
3 huevos
1 yogur de limón (guarda el vaso del yogur)
1 vaso y ½ de yogur de azúcar
3 vasos de yogur de harina
1 vaso de yogur de aceite
1 sobre de levadura
Azúcar y canela en polvo para decorar (opcional)


PREPARACIÓN:
En un bol, bate los huevos con el yogur. Añade el azúcar y la harina. Añade el aceite y la levadura. Engrasa con aceite un molde rectangular o circular. Vierte la mezcla, echa por encima azúcar y canela para decorar y hornéalo a 220ºC durante 20-30 minutos (o hasta que esté dorado y cuando lo pinches con un tenedor, el tenedor salga limpio).

3 de marzo de 2011

ENLACES INTERESANTES: ALQUILAR UN BOLSO DE FIRMA Y DARSE UN LUJO POR UN DÍA…

¡Quiero ese bolso! ¡Yo lo quiero! Porque es perfecto para mi vestido, porque voy a dejar muertas a todas esas envidiosas que van a la cena, porque siempre lo he querido y… ¿¡porque no me puedo permitir gastarme un dineral para llevarlo un día o dos y luego guardarlo en el armario!? Snif, snif, snif…Buaaaaaaaaaa...

¡Pues se han acabado la desesperación y el llanto! Nada de pegar la nariz al escaparate de Gucci o de Prada y sumicar como un perrillo sin amo. ¿Que te no te lo puedes permitir? ¡Mentira cochina!¡Porque puedes alquilarlo!

Buscando por la red hemos encontrado unas cuantas empresas (almas caritativas que quieren paliar nuestro sufrimiento) que alquilan bolsos de firma y otros complementos por un día o por varios.

Así que ya no hay excusa para llevar un cutre-bolso a esa cena de antiguos alumnos del cole en la que quieres dejar atrás la imagen de “la chica con gafas, dos coletas y algo rellenita que siempre llevaba un jersey de rayas amarillas”. ¡Adiós a la gafotas de las rayas! ¡Hola a la superwoman con bolso de Armani! ¡Y que les de un pasmo a las envidiosas! Porque, como dice el anuncio, tú lo vales (aunque sea sólo por un día).

Lamentablemente, aunque lo hemos intentado, no hemos encontrado ninguna de México, ni de Brasil, ni de otros países de América Latina (si alguien conoce más, por favor que nos las diga), aunque sí webs españolas y de USA. Voilà las webs secretas mejor guardadas:

http://www.look-and-stop.com/: Es una empresa madrileña con un buen catálogo que recoge lo último de lo último en zapatos y bolsos. Una gozada. También compran y venden bolsos de firma de segunda mano, en buen estado y a precios razonables. Y compran por ti si hay algo que buscas y no encuentras. Esta web es una tentación…Hummmm…

http://www.lujo-ok.com/: Es una web sevillana y te traen el bolso en 24 horas. También alquilan corbatas. El catálogo es pequeñito, pero los precios son muy ajustados. ¡Hay bolsos desde 21 euros! (+ 14 euros de portes). Tienen marcas españolas e internacionales, aunque normalmente sólo uno o dos bolsos por marca y no suelen ser los más espectaculares.

http://www.oh-glamour.com/: El catálogo de alquiler tiene sólo diez bolsos, pero el de compra de segunda mano es más extenso. Los precios, entre 48 y 55 euros por un alquiler de ¡tres días! Los portes cuestan entre 15 y 38 euros más, depende de dónde te lo lleven. Alquilan un Prada naranja precioso.

http://www.itbagaddict.com/: Es de los catálogos más amplios y con más estilo. Tienen bolsos llamativos (que ya que lo alquilas no vas a alquilar un bolso discretito, ¿no?). Permiten la modalidad americana, que consiste en hacerte socia y así pagar un poquito menos por cada alquiler. Desde 30 euros el alquiler de una semana. La mayoría son bolsos más de sport, hay poco clutch, pero hay un chanel (modelo Cambon) que es para matar por él.


http://www.bagdelux.com/: Tienen una sección outlet, de compra, con una gran lista de bolsos de Loewe, además de bolsos it de otras marcas conocidas. En cuanto al alquiler, se especializan en bolsos de fiesta, cosa que los diferencia del resto de webs de alquiler.

 

http://www.bagborroworsteal.com/: Allende nuestras fronteras, esta web americana es para dedicarle toda una tarde. ¡Más de 300 bolsos en alquiler! Así es imposible escoger. También alquilan joyas, gafas y relojes. Increíble. Precios desde 40$ a 500$. La pena es que sólo puedes alquilarlos en USA y no hacen envíos a otros países. Pero si vives en USA o estás pasando allí unas vacaciones, ¡eres una afortunada!

¡Ah! Y, para terminar, un par de blogs que están muy pero que muy bien y con los que aprenderás un montón de cosas relacionadas con los bolsos it del momento (además de poder alquilar y comprar):


1 de marzo de 2011

POST ESPECIAL: LOS VESTIDOS DE LOS OSCAR 2011

La noche de los Oscar se supone que es una de las noches más glamourosas del año. Las actrices compiten por ver quién es la más elegante y la mejor vestida, calzada y enjoyada. O eso era hasta ahora… La edición de 2011 de los Oscar ha sido muy flojita en cuanto a estilo y a tendencias. No sabemos si esto se debe a la crisis o a que muchas de las estrellas habituales este año no han aparecido por la alfombra roja.

¡Es que ni nuestra Pe brilló como antaño! Un desastre. Pocos vestidos llamativos, pocos recogidos espectaculares y demasiada sobriedad. Un disgusto para aquellas a las que nos gusta copiar estilismos, porque la verdad es que había poco que copiar.

Como aún no han llegado las revistas a los kioscos, hemos entrado en nuestra web de cabecera, www.hola.com, y hemos revisado una por una a las estrellas que desfilaron por el Kodak Theatre. Aquí os dejo nuestras opiniones y ¡esperamos las vuestras!

Las mejor vestidas

Gwyneth Paltrow, para nosotros, de las mejores. Con un Calvin Klein plateado, tipo túnica sin mangas, con corte lateral en la pierna y un broche en la cintura, zapatos de Brian Atwood, joyas de Louis Vuitton y melena lisa y perfecta.

Anne Hataway, con un Valentino palabra de honor rojo al que quizá le sobraban algunos pompones en el recogido de la falda. No obstante, era elegante, a pesar de los zapatos negros de punta afilada con un detalle cuadrado de strass, francamente feos. El peinado, correcto, aunque estaría más guapa sin las mechas tan claras. Mucho más favorecida estaba con otros dos de los seis Valentinos que lució en la gala: el esmoquin y el vestido plata de flecos tipo cabaret.

Camila Alves, de las pocas que sabían dónde iban y que sabían que tenían que ir espectaculares. Vestido negro de Kaufman Franco con un escote en uve muy pronunciado y falda acampanada con mucho volumen y forro interior de tul que asomaba. Pendientes de brillantes de Lorraine Schwartz y zapatos de Stuart Weitzman y recogido con raya en medio. Perfecta.

Hailee Steinfeld, muchas adultas deberían aprender del estilazo de esta niña de 15 años que con su vestido princesa de Marchesa, de falda por debajo de la rodilla y color rosa palo, peep toes, joyas de Fred Leighton y clutch de Salvatore Ferragamo, dejó a más de una a la altura del betún.

Halle Berry, otra de las atinadas. Vestido compuesto de un fourreau bordado en strass y con acabado en diagonal y falda de volantes de organza, todo en color maquillaje y de Marchesa. Los pendientes, espectaculares, eran de Neil Lane.

Cate Blanchett, con diseño malva y amarillo, de Givenchy Haute Couture, y con joyas de Van Cleef & Arpels. El vestido sigue las tendencias de esta primavera con las formas orgánicas (los bordados en los hombros tenían forma de corales o de burbujas y recordaban a formas marinas). El vestido era estructuralmente un poco raro y sólo apto para mujeres muy, muy delgadas y muy elegantes, como ella. Lo llevó con dignidad, aunque era difícil.

Hillary Swank, vestido gris perla palabra de honor (o strapless) y plumas en degradé, de Gucci Premiere Alta Costura y un prendedor de pelo a juego con un moño clásico. Un diez.

Sandra Bullock, vestida de rojo, de Vera Wang, con escote pronunciado y cola. Un moño sencillo y ya está. Menos es más. Estupenda.

Las más correctas

Celine Dion, vestida de Armani Privé color blanco roto y  con un colgante de diamantes y esmeraldas de Bvlgari. El bronceado ayudó a que estuviera especialmente favorecida. Sobria, sencilla, y elegante. Ya podrían aprender muchas.

Anette Bening, con un vestido-joya en diferentes tonos de gris diseñado por Naeem Khan, estaba, como siempre, elegante, aunque no le sentara especialmente bien porque le hacía tripilla y no tiene. Los pendientes de esmeraldas no fueron la elección más acertada. Hubiera estado mejor con brillantes.

Natalie Portman. Perfecta embarazada. Sin embutirse en apreturas cual choricillo, elegante y sobria. La única pega: el color de su vestido de Rodarte. Ese color entre morado y berenjena no acabó de convencer y está un poco out.

Jennifer Hudson, con un vestido naranja flúor de Versace con pronunciado escote, falda acampanada y recogido lateral. Bastante acertada, tal y como estaba la noche.

Reese Witherspoon, elegante aunque demasiado sobria con un strapless negro con vuelta en blanco. Muy Armani. Recordó un poco al vestido de Silvia Abascal en los Goya, pero invirtiendo los colores y con la alegría de un Caprile (para que luego digan de los modistos españoles…)

Las que lo intentaron

Penélope Cruz, con traje color guinda de L’Wren Scott, con pedrería y escote en V. Demasiado escote para tanta voluptuosidad. No ayudaba a estilizarla, aunque hay que quitarse el sombrero antes su estupenda recuperación tras el parto. Cuando lleva el pelo recogido está mucho más elegante que con la melena al viento.

Amy Adams, vestido azul marino cuajado de lentejuelas también de L’Wren Scott. Muy sobrio y elegante. Pero le sobraban las joyas de diamantes y esmeraldas de Cartier, será antiguo, pero el azul y el verde juntos, como que no nos convencen.

Jennifer Lawrence, con un vestido rojo de Calvin Klein que se asemejaba al bañador de Pamela Anderson de los Vigilantes de la playa (de cintura para arriba, aunque con menos pecho, of course). Demasiado sobrio. Parecía una funda, y mira que ella está favorecida con casi todo.

Melissa Leo. La idea del vestido-abrigo de encaje de guipur color crema sobre forreau de lentejuelas doradas era buena, aunque no acabó de convencer el conjunto por la manguita corta que le quedaba ancha.

Mila Kunis, con un vestido color lavanda de Elie Saab con encajes y lazadas, no convenció. El vestido le hacía el talle corto y una considerable cadera (que no tiene).

Sharon Stone, negro, asimétrico, con plumas en el tirante y un nudo para intentar hacer evasé el final de la falda y con un recogido cardado algo excesivo.

Las  que no lo consiguieron

Livia Giuggioli, mujer de Colin Firth, que un día decidió que todos sus vestidos tenían que ser respetuosos con el medio ambiente, cosa que nos parece estupenda. Pero también decidió, que de entre esos vestidos sostenibles, iba a escoger los más feos. El tul trasero de su vestido era una oda a los merengues.

Helena Bonham Carter ya nos tiene acostumbradas a sus excentricidades y casi que esta vez la hemos encontrado...¡discreta! si no fuera porque llevaba una bandera inglesa atada con un lacito rojo a la pierna y porque el vestido era de la Familia Monster...

Nicole Kidman, con un terrible vestido de Christian Dior Alta Costura que era todo arquitectura futurista con pedrería...¿Qué eran esos trozos de tela que se le juntaban en la cadera y le llegaban hasta los pies? Y con unos tacones ¡naranjas! inmensos que la hacían la más alta del lugar.

Marisa Tomei, terrible en azulón, con escote corazón con tirantes anchos, ballenas encorsetándola y falda con vuelos de tul. Un desastre nada favorecedor que le hacían un tipo botijero. Y los pendientes de soles de Van Cleef ans Arples, un horror combinados con semejante vestido.

Scarlett Johansson, de nuevo el color berenjena, en encaje con la espalda al aire. Iba sin peinar y con la ropa interior transparentando y con un anillo que parecía de caramelo. Muy  poco acertado.